La técnica de la depilación con hilo

Una técnica milenaria que está de moda

La depilación con hilo es una milenaria técnica de embellecimiento facial, de origen hindú. Se trata de una técnica algo laboriosa, pero de resultados efectivos que dan a la piel y al rostro belleza, salud y suavidad.  Está diseñada para eliminar el vello de la cara aunque se usa, sobre todo, para eliminar el vello de las cejas y de los labios, siendo la primera la zona más demandada.

 Aunque no es tan conocida como otras técnicas de depilación, como por ejemplo, la depilación con cera, cada vez va teniendo más adeptos y son muchas las personas que van conociendo sus beneficios y así la van solicitando.

¿En que Consiste esta técnica?

La depilación con hilo consiste en la utilización de dos hilos en forma de “x” que se enrollan en el centro. Este hilo se va moviendo hacia delante y hacia atrás en un ritmo controlado mientras la piel se sostiene y estira para limpiar la zona de forma exitosa.

La sensación durante este tipo de depilación no es completamente indolora, pero sí reduce el dolor notablemente, especialmente si la comparamos con otras técnicas, como «la temida cera». En este sentido, la depilación con hilo sería similar, en cierta medida, a la depilación con pinzas.

¿Tiene alguna ventaja, o es dañina?

Esta técnica se realiza con hilo de algodón, por lo que es completamente hipoalergénica. Por tanto, aquellas mujeres que tengan la piel sensible o padezcan algún tipo de dermatitis, serán las más beneficiadas.

Además, es un método rápido y económico. Eso sí, se necesita una persona especializada en esta técnica para una realización eficaz pues aunque es aparentemente sencilla, requiere cierta formación y práctica. 

 

¿Qué ventajas tiene este metodo de depilación frente al tradicional?

Otra de las grandes ventajas de la depilación con hilo es que el vello sale completamente de raíz. De hecho, si no se extraen de esta forma, los pelitos no saldrán pues el hilo es incapaz de cortarlos.

Uno de los grandes beneficios y que constituye uno de los principales que hace decidirse a muchas mujeres por esta técnica, es que no agrede ni al músculo ni a la piel. Por tanto, al contrario que ocurre con la cera, no provocará desgarros en la piel que conllevarían a párpados caídos o a piel colgante con el paso del tiempo. Hay que tener en cuenta que la piel de la cara es la más sensible de todo el cuerpo. Sobre todo, la zona de los párpados que es más fina que la del resto del rostro.

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