Cómo luchar contra los signos del envejecimiento

El envejecimiento no se puede detener, pero sí se puede retrasar la aparición de sus señales siguiendo una serie de pautas. Hidratación y limpieza son dos de las claves fundamentales para conseguir frenar las arrugas, los signos más visibles que nuestra piel sufre. La hidratación de la piel con una crema enriquecida con activos antienvejecimiento combate la tan temida sequedad cutánea, que suele aparecer con los primeros síntomas que provocan los trastornos hormonales de la menopausia. 
Dado que la piel se torna más seca con los años, las cremas antiedad suelen ser muy emolientes y untuosas. Es muy importante también el proceso de desmaquillaje: la piel se resiente si no se limpia correctamente con una crema o loción y después se completa el proceso con un tónico. 

Además, existen multitud de tratamientos concretos para luchar contra las arrugas, por lo que se debe elegir el más adecuado para nuestro tipo de piel. Deben seguirse con constancia: no podemos creer en la eficacia de las cremas antiarrugas si limitamos su empleo a momentos ocasionales. Y si los cuidados se deben centrar en todo el cutis, hay que prestar una especial atención a las partes más vulnerables del mismo, como el contorno de ojos, el cuello y los labios, que son las que primero notan el envejecimiento. 

En caso de manchas, debes optar por una hidratante con índice de protección solar 15 cada mañana. Si has tomado demasiado sol, quizás sea hora de usar una fórmula con retinol cada noche. Quizás notes falta de luminosidad: no está de más probar productos con vitamina C. A medida que pasan los años, lo más importante es proteger cada mañana con hidratantes ricas en antioxidantes y con filtro solar y, por la noche, escoger un tratamiento que se adapte como un guante a las circunstancias de tu piel, independientemente de los años. Lo que es evidente es que si prevenimos y mimamos nuestra piel, ésta sufrirá menos. 

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